José Robles: Retrato de Nicolás Suárez Cantón, óleo sobre lienzo, colección particular.
M. de Hebert: Nicolás Suárez Cantón, fotografía, albúmina, 87.52, hacia 1862.

                                                        Jovellanos, Suárez Cantón, Diplomas, Bodegas, San Roque
   En su artículo Breves apuntes sobre el vino de Cangas de Tineo, expuesto en la Exposición Nacional Vinícola de Madrid, en 1877, Nicolás Suárez Cantón analiza la situación del viñedo y realiza propuestas para mejorarlo, incluyendo sus propios experimentos en la materia. Nos limitaremos a resumir algunos de sus capítulos, otros figuran citado en otros apartados de este sitio web.

                                       Trabajo en las viñas
   Limitábase éste a ir reponiendo el cepado, abonando solamente las nuevas cepas o barbados sin preocuparse en mejorarle o en escoger el mejor de entre las variedades que aquí espontáneamente prevalecían de antiguo; a podar por San José invariablemente, fueran cualesquiera las condiciones meteorológicas; a dar una caba y una bina, cuyas labores se hallaban sometidas a este aforismo tradicional “si quieres buen viñedo, caba tarde y bina cedo”, y a levantar el vino durante el último mes, operación reducida a sostener con piedras en la parte peñascosa, y a veces con estaquillas ahorquilladas donde no lo es tanto el terreno, los pámpanos rastreros (que lo son la mayor parte por el gran declive de las laderas) a fin de que no se pudriesen los racimos con las aguas que suelen sobrevenir por el otoño (...)
   Es el cultivo aquí muy penoso y caro, entre otras razones por la escasez y consiguiente carestía de los abonos y por la necesidad de portearlos al hombro a grandes alturas y distancias.


                                  Respecto a la extensión cultivada
   No creo que bajen de seiscientas, las hectáreas de esta clase de terreno ocupadas con el cultivo del viñedo, pero sí que puedan en pocos años triplicarse, por lo menos, el número de las que se cultivan, si las circunstancias se prestan a ello.
   Valuaré aquí la cabida de las viñas por hombres de caba. Llámase así una medida convencional consistente en doscientas noventa y seis varas cuadradas que equivalen a ciento setenta y ocho metros cuadrados. Consta pues una hectárea de cincuenta y seis y medio hombres de caba aproximadamente. El valor medio de cada hombre de caba en viñas de regulares condiciones puede calcularse en trescientos reales. Representa por tanto hoy aquí un valor capital aproximado de diez millones de reales y cada hectárea unos diecisiete mil reales.

                                                  Producción
   La producción media puede calcularse en once hectolitros por hectárea al año y el valor de venta en la localidad a ciento sesenta y dos reales hectolitro término medio(...) los gastos de cultivo, pues pasan de un 60% del producto (...)
Propiedades
   La mayor parte de los propietarios (tal vez los poseedores de las dos tercera partes de los viñedos) no cuentan por suyo cada uno sino de un área hasta una hectárea: el resto se distribuye entre propietarios de una hectárea para arriba, no pasando quizás de una docena los que poseen de cinco a quince hectáreas (no creo que llegue a 15 Ha más que el Sr. Conde de Toreno)

       
                         Dificultades para su comercialización
   Es la primera la carestía de los portes (...) Esta carestía procede de la falta de competencia en los transportes.
   La segunda causa es la enormidad del derecho de consumo que en Oviedo se exige a este vino y que importa 315 reales por pipa de 450 litros.
Posibilidades de futuro
   Una persona muy inteligente en vinos y muy ilustrada, que había recorrido gran parte de Europa, América y Asia, pasando casualmente por esta villa, y bebiendo una botella de vino de mi cosecha de 1870, hizo de él muchos elogios, añadiendo estas palabras: “Creo que este vino podría venderse en Madrid a 24 ó 28 reales la botella. Pareciome algo exagerada la afirmación y respondí: “Mucho me parece, pero quizá vendiéndolo con el suyo propio sería más aceptado, porque hay una reacción de patriotismo (digámoslo así) entre las personas inteligentes que les haría preferir un vino bueno español en igualdad de condiciones a un vino extranjero.

Jovellanos, Suárez Cantón, Diplomas, Bodegas, San Roque